miércoles, 28 de marzo de 2012

Causas del embarazo en la adolescencia


En algunas sociedades, el matrimonio a edades tempranas y el rol de género que tradicionalmente se asigna a la mujer, son factores importantes en las altas tasas de embarazo en la adolescencia. Así, en algunos países de África subsahariana, el embarazo adolescente se celebra porque es la prueba de fertilidad de la mujer joven. En el subcontinente indio, el matrimonio en adolescentes y el embarazo es más común en las comunidades rurales tradicionales, donde es apreciada una numerosa descendencia, en comparación con la tasas de las ciudades.
En las sociedades donde el matrimonio con mujeres adolescentes es poco frecuente, la causa fundamental de los embarazos en adolescentes es la práctica de las relaciones sexuales de las jóvenes sin métodos anticonceptivos por lo que estos embarazos pueden considerarse como embarazos no planificados o embarazos no deseados

El aborto en las adolescentes


El aborto provocado es un problema social, consecuencia generalmente de un embarazo no deseado. Sus causas son habitualmente psicosociales y las consecuencias de sus complicaciones son médicas.
En EE.UU. en 1991 la tasa de abortos entre 15 y 19 años descendió al 35/1.000 y, en 1997, la tasa de abortos a toda edad era del 26/1.000. En Italia, en 1991, la tasa de abortos entre 15 y 19 años era del 4,6/1.000 y, en 1996, la tasa de abortos a toda edad llegaba al 10,6/1.000. Por tanto, el aborto tiene un comportamiento diferente de un país a otro y en países europeos tiene tasas más bajas.

Abortos por 1.000 mujeres entre 15 y 19 años en países industrializados (1981)

País Tasa
Estados Unidos
Suecia
Francia
Canadá
Inglaterra y Gales
Holanda 43,3
20,1
18,1
17,9
16,8
5,3

En Cuba, donde el aborto está despenalizado, en 1996-97 el 25% de los abortos fueron practicados en adolescentes y, entre los factores riesgo, el primero fue ser estudiante y el segundo fue tener menos de 18 años. en EE.UU. en 1994-95, el 14,5% de los abortos despenalizados fueron practicados en menores de 19 años, lo que marca la diferencia entre países.
Los países sin aborto legal carecen de estadísticas fidedignas del aborto voluntario o inducido. Las estadísticas se basan en los egresos hospitalarios de los casos complicados y en encuestas poblacionales. La información de la primera fuente se ve sesgada por razones legales, aumentando la tasa de abortos espontáneos y la tasa de complicaciones dependerá de los ejecutores clandestinos (su entrenamiento, sus recursos, los costos). En Africa, en 1997, 2/3 de los egresos hospitalarios por abortos correspondieron a adolescentes. En Venezuela, en el mismo año, el 12% de las muertes maternas fueron por abortos en adolescentes.
En Chile, los egresos hospitalarios por abortos complicados, fueron: 1960: 10,6%; 1981: 10,9%; 1988: 9,3%; 1991: 10%. Son cifras altas si se las expresa en relación a nacidos vivos.
La información de morbimortalidad por aborto en adolescentes, está influenciada por el diagnóstico tardío del embarazo en ellas haciendo que, al acudir a "aborteros" de bajo nivel, se practiquen los abortos en gestaciones avanzadas y en malas condiciones higiénicas. Además, por desconocimiento del embarazo por parte de padres o tutores, las complicaciones del aborto de las adolescentes se reportan tardíamente, llegando en sumo estado de gravedad a la internación, con mayor mortalidad (shock séptico, anemia extrema, compromiso de vísceras por perforaciones uterinas).
La prevalencia de aborto, por medio de encuestas de fecundidad, también tienen errores por miedo a revelar el echo o por olvido del mismo a más de 2 años de practicado. Encuestas realizadas en comunidades pobres de Santiago de Chile en 1991, se observó que la tasa de abortos espontáneos y provocados por 1.000 embarazos, era más baja en menores de 19 años que entre 20 y 24 años y adultas. Al parecer, la fecundidad de la adolescente pobre se expresa más como nacido vivo que como aborto, cuando éste no está legalizado y los embarazos no deseados en adolescentes tienen menores tasas que en los países con aborto legal, expresando la menor información y medios de la adolescente pobre en recursos económicos y educación.

Consejos para madres adolescentes


El momento más tenso para las madres adolescentes se da cuando por fin se deciden a enfrentar su condición delante de sus padres, en ciertos casos las reacciones varían entre el enojo y la frustración pero en muchos otros, los progenitores acompañan a sus hijas en esta sacrificada labor de criar un bebé.

Las decisiones en el presente y en el futuro dependerán de la situación actual de la adolescente, relacionado con la presencia o ausencia de su pareja. En ese sentido, si llevarás un embarazo sola te recomendamos prestar atención a los consejos listados a continuación.

Inicia cuanto antes tus chequeos médicos

Realiza cambios en tu estilo de vida. Si estabas acostumbrada a fumar o beber alcohol durante las reuniones sociales es mejor que te restrinjas de continuar haciéndolo.

Maneja una alimentación balanceada, recuerda que el desayuno es el alimento más importante del día, pero además la comida basura en nada nutrirá a tu bebé. Esfuérzate en consumir frutas, verduras, proteínas en carnes, pescado, huevos y por supuesto nunca olvides las comidas que contienen ácido fólico: lentejas, frijoles o cereales fortificados.

Ten presente el ejercicio no sólo para mantenerte activa si no para descargar sobre la actividad física todo el estrés del cual puedes ser objeto mientras estas embarazada.

Investiga si dentro de tu comunidad existen escuelas especiales para adolescentes, es importante que termines la escuela para tener mayores oportunidades laborales.

Las clases prenatales son siempre un alivio para las gestantes. En estas sesiones puedes aprender tareas básicas sobre la crianza de tu bebé, por ejemplo ¿cómo amamantarlo?, ¿cómo cambiarle el pañal?, o ¿cómo reconocer una situación de emergencia?

El embarazo en adolescentes


La emoción de ser abuelos no siempre es una sorpresa agradable para un matrimonio. La llegada de un nuevo ser a la familia se convierte en un shock cuando tu pequeñita que todavía está en la escuela te anuncia que muy pronto será mamá.



El límite entre uno y otro sentimiento es difícil de percibir: enojado en un inicio, triste, decepcionado por todos los planes que habías hecho respecto al futuro de tu hija; sin duda la experiencia no ha de ser nada agradable, pero antes de reaccionar agresivamente reflexiona un poco y recuerda que la forma como procedas determinará en alguna medida el comportamiento de la adolescente.

A menudo nos importa la opinión de las personas. ¿Qué dirá la familia o los amigos al enterarse de la noticia? Puedes considerar que tu hija se encuentra con muchas emociones, confundida quizá y avergonzada por los comentarios o habladurías que inevitablemente aparecerán conforme vaya mostrando su embarazo.

Es probable que también experimentes culpabilidad por aquellos “errores” cometidos durante su crianza. De momento, en nada podrás ayudarla si mantienes esta angustia o si el dolor logra superarte. Tu hija necesita todo tu apoyo pero también la orientación que como su madre le puedes ofrecer.

•Oriéntala sobre la importancia de acudir cuanto antes a una consulta médica.
•Anímala a tolerar los síntomas propios de su condición (físicos, emocionales).
•Conversad sobre los cambios en su alimentación y en su rutina diaria.
•Aliéntala a mirar su futuro con esperanza.